En el futuro no veremos la Televisión

En el futuro no veremos la televisión. Haremos otras muchas más cosas además de verla: interactuaremos, concursaremos, compraremos, socializaremos… ¿Por qué? Porque las televisiones estarán equipadas con Internet y porque los hábitos de consumo que los espectadores han adquirido en Internet pasarán a la televisión.

Las previsiones calculan que en 2014 el 40% de las televisiones del mercado norteamericano estarán equipadas con Internet. Del mismo modo, “los dueños del mando” querrán y podrán utilizar la televisión para seguir conectados. No hay más que ver las gráficas de tráfico de Tuenti durante la pasada copa del mundo de fútbol para entender que el visionado de contenidos en televisión se complementa cada vez más con comportamientos sociales en la red.

El vídeo que encabeza este post (que encontramos gracias a las Galletas Digitales de Dani Muñoz) muestra una recreación de cómo evolucionaran los comportamientos de los espectadores. A la equipación de las televisiones con Internet hay que añadir la convergencia multipantalla: la televisión se verá desde televisores, ordenadores, portátiles, tabletas y smartphones. Y desde todos esos dispositivos los espectadores interactuarán y generarán contenido mientras ven la televisión. Ver la televisión poco a poco irá dejando de ser una actividad pasiva y unidireccional para pasar a ser experiencia interactiva y bidireccional.

Unos cambios en los hábitos de consumo que los agregadores de contenidos informativos y publicitarios tendremos que tener muy en cuenta a la hora de generar productos capaces de adaptarse a las nuevas características de los distintos dispositivos y a las necesidades y expectativas de sus usuarios.