Presentaciones que inutilizan smartphones

Nuestro gran amigo Miguel Ángel Uriondo, nos pasó hace unos días este vídeo que nos pareció simplemente genial.

Los profesionales de la comunicación preparamos y recibimos presentaciones casi a diario. La mayor parte de ellas se limitan a reforzar los mensajes que el orador lanzará a la audiencia. Hace unos años, en una conferencia la persona que hablaba no tenía competencia, la audiencia podía optar por escucharle o, simplemente, por oírle, pero su atención estaba puesta en el conferenciante. Esto ha cambiado, el gramo de atención está mucho más caro hoy día. Sin ir más, lejos un porcentaje muy alto de las personas que están escuchando una conferencia tienen es sus bolsillos equipadísimos smartphones en los que centrarán el 100% de su atención a las primeras de cambio si no conseguimos despertar su interés.

Cada vez es más es necesario que la presentación tenga vida propia, que hable por sí misma, que pase de ser una simple enumeración de imágenes y texto a una historia capaz de captar la atención de la audiencia por sí sola. Además, hoy la vida de la presentación no termina en el acto o en la reunión donde se utiliza. Las presentaciones son enviadas por correo electrónico, se cuelgan en webs o se comparten en redes sociales como Slideshare. Factores que hay que tener muy en cuenta en el momento en el que se está preparando la presentación.

El vídeo superior muestra un ejemplo perfecto de cómo siendo creativos, la herramienta de diseño más elemental puede ofrecer resultados inimaginables. Una apuesta para la que se necesita un mínimo conocimiento de la herramienta y algo más tiempo de dedicación pero, sobre todo, exige que seamos más arriesgados a la hora de concebir nuestros discursos.